FullSizeRender-4 Fotografía de Amayadeeme

A lo largo de los años se han ido asociando palabras a funciones muy concretas, todo ello aprobado e interiorizado socialmente. Pero, ¿qué nos ha llevado a eso? Es decir, si cada uno vemos la vida con los filtros propios, interpretamos en base nuestras emociones, pensamientos, experiencias como seres individuales y diferenciados, cómo es que adoptamos etiquetas sin ni siquiera cuestionarnos lo que dicen sólo porque «Si hay muchas personas que lo han establecido así, por algo será».

Por ejemplo, recientemente descubrí que muchas personas asocian la palabra esfuerzo a sacrificio. Digo que lo descubrí porque al interpretarla con otro significado ni siquiera había caído en la cuenta que tenía asociada esa connotación negativa (y yo tan feliz hablando de esfuerzo, ¡súper positivo!)

¡Propongo una revolución lingüística! Que cada uno le dé la vuelta, que seamos capaces de romper fronteras, que esforzarse también pueda (que pueda…

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